viernes, 24 de febrero de 2012

Superliga Europea de fútbol

¿PARA CUÁNDO UNA LIGA DE FÚTBOL EUROPEA AL ESTILO NBA?

¿Se imaginan poder ver cada fin de semana a los mejores equipos europeos enfrentándose entre sí?
La verdad es que sería una auténtica delicia para los aficionados poder disfrutar de semejante competición que se me antoja se situaría en el más alto escalafón de competiciones deportivas a nivel mundial.
Sobra decir que la cantidad de ingresos que generaría para los clubes participantes sería realmente difícil de rechazar. Y los grandes clubes lo saben, pero el paso a dar sería tan drástico que de momento nadie se atreve a dar un segundo paso (podríamos considerar el primer paso la creación del G14). Precisamente la disolución de este Grupo es la principal muestra de que estamos realmente lejos de ver esa maravilla de competición.

Es evidente que renunciar al resto de competiciones nacionales e internacionales supondría declarar la guerra a la UEFA y especialmente a Michel Platini, cuyas tendencias son totalmente contrarias a esta idea. Platini quiere dar más poder a los pequeños, llevar el fútbol a todas partes, y lo cierto es que es una actitud honorable, pero totalmente contraria a lo que es realmente el mundo del fútbol hoy en día, un negocio.

Pero yo soy de la opinión de intentar buscar el punto medio entre los extremos y sacar lo mejor de cada uno de ellos. Por eso no habría que descartar que convivan ambas ideas, la actual y la futura Superliga Europea.
Tan sólo habría que recomponer el calendario para tener a todo el mundo contento. Como muestra les paso unas ideas:

FASE NACIONAL (de agosto a diciembre)
Una primera fase que se jugaría en el mes de agosto en el que se disputarían las copas nacionales, a partido único y sorteo puro, por supuesto.  Se jugarían dos partidos por semana y arrancaría en 1/64 de final. Esto incluiría a más equipos humildes al estilo de la FA Cup.
Una segunda fase que iría desde septiembre a finales de diciembre. ¿Se imaginan el desenlace de la Liga en Navidades? qué delicia!!!). Igualmente se jugarían dos partidos por semana y se me ocurren dos opciones de competición. Una, la clásica, de 16 equipos, ida y vuelta. Otra, la revolucionaria, de 32 equipos y dos grupos de 16 equipos. Los dos primeros de cada grupo jugarían una superliga final de 4 equipos, a ida y vuelta.
Esta última opción me parece ideal debido al alto nivel de bastantes equipos de nuestra división de plata que perfectamente podrían jugar en Primera División y se van ahogando económicamente año tras año al no jugar al máximo nivel. Es una pena no ver a grandes clubes con grandes aficiones, campos e historia en la máxima competición nacional y jugando contra los grandes clubes españoles.

FASE EUROPEA (de enero a mayo)
Una primera fase que se jugaría entre enero y febrero en la que se disputaría la Copa de Europa, a ida y vuelta y también desde 1/64 de final.
Una auténtica gozada para los futboleros poder ver a los grandes equipos en una competición de infarto.
Con sorteo puro, por supuesto, que permitiría más de una sorpresa y no ver a los mismos año tras año en las últimas rondas. Imagínense un Real Madrid contra el campeón Luxemburgués... ¡lo que supondría para los países de las llamadas ligas pequeñas! Fútbol en estado puro.
Y una segunda fase en la que se disputaría la Superliga Europea, entre marzo y mayo. Se me ocurren decenas de formatos pero sería extenderme demasiado y no es lo importante, sin duda.

¿Y qué pasa con los equipos que no juegan en Europa?
Pues muy sencillo... paralelamente a las grandes competiciones europeas podrían jugar otra competición. Más títulos en juego, más emoción y más dinero.

Por soñar que no quede.

sábado, 18 de febrero de 2012

¿Fin de ciclo?





Últimamente no deja de sonar la vieja canción del fin de ciclo. Es como la temible e implacable canción del verano pero con las mismas notas y los mismos protagonistas, año tras año.
¿Hay algo de verdad en ello o tan sólo es un recurso periodístico para reclamar nuestra atención?
Lo cierto es que este Barça no es el de estos años anteriores y ciertamente se asemeja un poco al Barça de la última temporada de Rijkaard, pero no se alarmen los culés, que sólo es un espejismo. Pongamos los datos sobre la balanza:

Negativo:

- Nueva racha de lesiones de jugadores importantes, como Villa, Iniesta o Xavi.
- Mal rendimiento de la defensa en los últimos partidos, con despistes monumentales y una sorprendente relajación al comienzo de los partidos. Piqué, el Kaiser de la defensa estas últimas temporadas está absolutamente irreconocible y metiéndose en fregados que poca gracia le hacen a Guardiola.
- Como consecuencia de las lesiones, Fábregas ha tenido que bajar unos metros de la posición en la que empezó el año y su aportación anotadora se ha visto seriamente dañada.
- El equipo no está fino, y esta vez no les está salvando Messi, que se ha contagiado de esta extraña sensación de inseguridad colectiva.
- Todo el mundo habla de Messi-dependencia, pero pocos hablan de la Xavi-dependencia que siempre ha estado oculta por el astro argentino. Sin Xavi es otro Barça...
- Mal rendimiento de Fábregas y Thiago Alcántara en la posición de Xavi. Están siendo demasiado verticales para la posición en la que juegan, por lo que se resiente la posesión y la seguridad del equipo.

Positivo:

- A pesar de todo lo anterior, están en la final de copa, prácticamente en cuartos de la Champions y segundos en la Liga.
- Siguen sacando auténticos jugadorazos de La Masía. Este año les toca a Cuenca y Tello.
- No existe el mal ambiente en el vestuario que aniquiló el anterior proyecto de Rijkaard.

Resumiendo, poca pinta tiene esto de fin de ciclo, sobre todo porque el Barça tiene un presente y un futuro asegurado con unos jugadores que juegan de memoria y además lo hacen a las mil maravillas, pero que siguen siendo humanos. No creo que el socio culé se fustigue porque un año no se consigan títulos (en el peor de los casos) ya que el futuro del fútbol sigue siendo de color blaugrana.